Estoy en la primera parada antes de llegar a Bangkok. En una ciudad bastante familiar para mi donde, por alguna razón, siempre pasa algo. Aqui se murió mi mejor amigo pero también es el lugar en el cual un dia iba caminando y un tipo me meó las zapatillas. Asi de deforme.
Es de mañana, bien temprano, y acabo de llegar a Los Angeles. A la noche sale mi vuelo a Tailandia; 17 horas non-stop de pura tortura hacia oriente. La pregunta del millón: debo empastillarme para dormir una larga siesta durante todo el día o será mejor salir a ver cómo está todo en éste maldito lugar? Obviamente la respuesta es la segunda. Pero la realidad es que no existe ciudad mas espesa para mi. La detesto y me gusta al mismo tiempo.
Hay gente que piensa que ésto es Disney, que Hollywood es lo que ven en la tele. Te aconsejo que camines por Sunset Blvd bien profundo alrededor de medianoche: los freaks mas limados que hayas visto se tirarán encima tuyo pidiéndote una moneda y entonces pensarás que el paseo no estaba tan bueno. Pero es parte del decorado. Hollywood se parece más a la versión podrida de Bukowski que a los niños bonitos de Melrose Place.
Aqui, los peatones son fantasmas. Todos los lugares quedan extremadamente lejos entre sí y en el medio, solo existe la nada. Necesitás un auto hasta para ir a mear. En Los Angeles no se puede caminar mas de 5 cuadras seguidas y si lo hacés, automáticamente ya sos sospechoso de todo. Rodeada está la ciudad de autopistas, smog, peligro de terremotos, pandillas centroamericanas y la policia mas brutal del país. Los mozos de los restaurants son todos actores y los barman, en su defecto, estrellas porno. Las chicas, pura gomaespuma y el resto de la gente, bueno, son mexicanos.
Alguna vez, un "angelino" me dijo que nadie pertenece a ésta ciudad pero que, por alguna razón, tampoco se puede escapar de ella.
El costado fascinante pasa por otro lado: escupís en la vereda y tu gargajo cae en la estrella de Dean Martin o de Dustin Hoffman. Las colinas de Hollywood asoman delante del horizonte rojo al atardecer y si tenés un tema de Randy Newman a mano en el iPod, entonces la postal será perfecta. Podés estar buscando un libro en "Book Soup" y entre los estantes, encontrar un ejemplar de "Chronic City" firmado por el mismísimo Johnatan Lethem. O lo que es mejor, si te tomás una birra en la vereda sobre Sunset se puede revivir 1984 en un segundo: nada más bizarro que observar a esos metaleros, congelados en el tiempo, bajando de sus Harleys con el pelo batido con spray y entrando al Whisky a Go-Go o al bar del Rainbow. En ese momento, deberías considerar seriamente volver a escuchar "Paradise City".
Hoy decidí, en cambio, manejar guiado por mi melomania, a un lugar donde me siento como en casa. A la disquería más grossa del mundo: Amoeba Music. Ya casi no quedan casas de discos de éste tipo en Estados Unidos: grandes, buenas e independientes. Ni hablar en el resto del mundo. Amoeba es la unica sobreviviente y vale la pena visitarla. Puedo salir de ahí con 20 discos o, porque me explotó la cabeza, con ninguno.
La jornada se va diluyendo, las horas de vuelo se sienten y lo que viene es peor. Y a pesar de que ahora hicieron ese shopping horrendo en la esquina del teatro chino, igual puedo estacionar, caminar una cuadra y meterme en el Power House para tomar algo. Me decido por eso que se llama "Espresso Supershit" y que, se supone, es un cafe tan fuerte como para dejarte idiota. Interesante desafío. En la vereda, de reojo, veo pasar un gordo tatuado a los gritos y vomitando. Nadie se inmuta. Parecido a lo que ves en Balvanera, pero acá a 20 cuadras vive Madonna.
Es hora de devolver el auto y salir al aeropuerto. A la vuelta del periplo pasaré otra vez por aqui antes de volver a Buenos Aires. Miro adentro del auto y veo las latas de Red Bull vacías y las cenizas de los puchos diseminadas en los asientos. Acelero por la 101 mientras en la radio pasan un tema de Gram Parsons y pienso, calmo, en las mil formas que existen de disfrutar un perfecto día perdido.
1 comentario:
cambiaria el nombre del post por "madona vive en balbanera"
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