Tuve un sueño. No el de Martin Luther King, pero uno igualmente revelador, aunque un tanto inconsistente. Aquí va.
Resulta que estoy en Balvanera comprando una pizza y aparece Paul McCartney. El tipo está en bermudas con una remera cuadrillé fucsia; el pelo engelado casi brillante y una bolsa llena de diarios viejos.
- “Paul?” le pregunto, con los ojitos saltones de emoción para generar una especie de afinidad ídolo/fan (nunca falla, y salvo que el ídolo sea un asqueroso total...algo te va a decir…)
- -"No, soy Cacho Castaña….mas bien que soy Paul!" me bate con cara de tujes.