4 de marzo de 2010

LA BOLA TRAMPOSA

Ya sabemos que el futbol es un gran negocio y toda esa perorata de siempre. Pero se acerca el mundial y, digamos la verdad, volvemos a creer que la competencia es genuina y los mantos de sospecha los dejamos por un mes, adrede, en el placard. 
Salvo que nos quieran vender gato por liebre.

No tengo nada contra los alemanes. No es personal. Pero ayer estaba viendo el partido Argentina-Alemania y no puedo dejar de sorprenderme por la desnaturalización absoluta de la cosa.
No puede ser que el mejor delantero de Alemania se llame Cacau y sea mas negro que Obama. Y que el enganche talentoso se llame Mario Gomez. Gomez!!!!!! Dejame de joder! En la seleccion de Alemania!
Me importa un bledo si la madre nació en Wolfsburgo o si el abuelo era de Murcia o lo que sea. Si te llamas Gomez no podes jugar en la seleccion alemana. Punto. La rebuscada conexion teutona de Gomez es inadmisible desde el apellido mismo.
Los padres ni siquiera se calentaron, por lo menos, en ponerle de nombre "Otto", o "Klaus".

Y del negro Cacau no digo mas nada porque me puedo ir al carajo aún con la más inofensiva opinión. No me gusta joder demasiado con la esclavitud y sus derivados.

Apenas puedo entender a un argentino "naturalizado" español o italiano jugando en otra selección. Quizás tenga sentido ver a un senegalés jugando para Francia. Inclusive sería soportable que un mejicano represente a Estados Unidos. Pero ésto ya es el colmo.

De seguir ésta tendencia, los mundiales los van a tener que jugar los clubes en vez de las selecciones. En ese caso Brasil dificilmente volvería a ganar un mundial, ya que Kaka y sus secuaces jugarían para España, Inglaterra o Italia. Por lo menos España si ganaría, finalmente, la deseada copa.

Lo lindo del mundial es justamente la fútil defensa de la causa nacional. A falta de guerras entre países civilizados en el siglo que vivimos, la mejor manera de escupir nuestro desprecio hacia las demás naciones es enfrentarnos en la copa del mundo. Y si les ganamos, o lo que es mejor, los eliminamos de la competencia, el placer será infinito.

Los ingleses no nos devolverán la Malvinas, pero dejarlos afuera de un mundial les generará un daño moral bien profundo. Aunque eso no aparezca en los libros de historia.
Ni te digo si España elimina a Francia. Los gallegos colgarán banderas de Napoléon con una leyenda que diga "me gusta que me den por culo".
Y podrá ser un partido potencialmente aburrido, pero un Estados Unidos-Irán es para no perdérselo.

Por ahora sólo me preocupa que Argentina pase la fase de grupos. A pesar de Diegote.
Pero si por casualidad jugamos la final con Italia y perdemos 1 a 0 con gol de Camoranesi..........que hacemos?

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