6 de octubre de 2013

EL ENANO DE LOS DIENTES DE MARFIL

Apareció una tarde/noche, de manera intempestiva, claro. 
Un gnomo de los mas pequeños jamás vistos. Por mi y creo que por nadie.

No depender de ninguna sustancia química (cafe ni cuenta, no?) para sobrevivir el quilombo shakespereano de esta vida es un mérito, una falacia o, simplemente, la manera correcta de hacer las cosas segun los libros, las convenciones, la biblia y los consejos de tu médico.
Pero si estás pululando, volviendo de la oficina como un zombie de película clase B, por las calles de siempre a la hora de siempre, pensando en nada, y se te aparece un enano de ésta calaña solo para pedirte que escribas en tu blog....bueno, que se yo, estas jodido.

Sus dientes de marfil parecían filosos. No como para cortar bien finito 100 gramos de jamón, pero si lo suficientemente peligrosos como para pensar lo peor. Gorditas y sabrosas yugulares abstenerse.
El gnomo vestía una de esas remeras Penguin que ahora están de moda again gracias a Damon Albarn.

- "Vos pensas que tus posts nadie los lee, que a tus canciones nadie las escucha y que, además, te alcanza con ser ecuánime en las conversaciones de política y buen consejero de tus amigos"

Me quedé helado......el tipo habla, opina y encima, me baja linea.
Estoy en Vicente Lopez y Ayacucho.

- "Pues deberías cerrar la boca, ponerte a escribir gansadas, tus gansadas, que al final son también las mías, sabés?" me tiró bien "in my face" y se fue silbando por sobre las luces del cementerio.

Cuando cruzo Azcuenaga mi confusión es total y empiezo, seriamente, a creer que debería, quizás, volver a escribir, aunque sea, sobre las cosas que me rompen las pelotas.
Ojo, no me rompen "el forro de las pelotas". Detesto ese término. "El forro de las pelotas"....estaríamos hablando técnicamente del escroto? "Me da en el forro de la pelotas". Puaj.
El exabrupto tan literal, tan Federico Luppi, porteño mala vibra, no es tan efectivo.

El enano de los dientes de marfil IS FOR REAL. Esta ahí en algún lado. Nada tiene que ver con otro famoso enano, "el enano fascista". Y creo que menos aún con el "enano de jardín". No sé.
Emerge de un subconsciente algo sucio, vapuleado en su escencia, cansado de pelear contra nadie, esquivo a enfrentar que lo bueno se disfruta y lo malo no se sufre, solo se detesta, y se detesta con odio visceral. Sino no sos vos. O yo no soy yo.

Y podría haber sido mucho peor cruzarse con el tipo en Corrientes y Esmeralda, en pedo, a las 5 de la matina. Podes terminar en cana por pegarle a los molinos de viento, o lo que es peor, quedar tirado en la vereda puteando a Macri o a los tacheros.

Entonces no estuvo tan mal. Se hará lo que se pueda.

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