1 de marzo de 2011

EL ABISMO COMO EXCUSA

La importancia de lo fútil, en un contexto ensombrecido, actúa como un bálsamo invisible. Especialmente cuando te pica todo, te arde todo y dormís poquito y nada. 
El precio fue alto y el resultado, fugaz. Pero puede dejar marcas a futuro de ésas difíciles de borrar; y visto desde la distancia, será, siempre, un pequeño hito del cual nutriremos esa mierda llamada nostalgia.



El regreso de Los Cuervos duró, apenas, unos veintipico de minutos. Para qué más? No se esperaba nada y resulta que estuvo más que bien. Y ahora? Lo que había, se lo llevó el viento y lo que queda (que es casi todo), flota por ahí.
Pero hubo (hay) buenas canciones, tipos comprometidos con tocarlas lo mejor posible, y bastante de la vieja química aún presente. Para que más?

Los dedos estarán algo oxidados, pero las mentes se mantienen lúcidas: nuestras cabezas casi cuarentonas luchando por oxígeno en la jungla cotidiana; pañales, bourbon, esposas enfurecidas, equipos valvulares, hojitas llenas de letras y notas manchadas con no se qué.
Pero también están los más jóvenes; menos curtidos, perdidos en la niebla, inyectándole la indispensable tracción a sangre a esa máquina rústica y delicada que escupe canciones de rock.

Resulta que la nueva encarnación de la banda se cocinó ahi, en esa cueva llena de cucarachas de Almagro, con el olor del Abasto a pocas cuadras poniéndole morbo porteño a noches extrañas.
Muy poco tiempo para ensamblar la cosa y demasiado nervio como para evitar el intento.
Mugre, calor, humo, cerveza tibia y puteadas al cielo.
Pero detrás de los riffs desafinados por la humedad, y después de la avalancha emocional, ésta fue la mejor versión que hemos tenido de nosotros mismos.

En Los Cuervos no hay partituras ni arreglos conchuditos; acá "se arma o no". Y listo. Si querés decíle "groove", me da igual.
Y la musica fluye sola; los momentos espantosos se mezclan tímidamente con "exactamente eso" que estábamos buscando. Y si la cosa hubiese seguido....quien te dice...pero el tiempo es destructor de ilusiones y te noquea en la nuca como un canguro boxeador.

Desde la actitud, el sonido y un ruidoso ego, Los Cuervos siempre logran lo mismo: crear un montón de expectativa en gente que intuye que algo bueno está ocurriendo.... aunque no sabe explicar exactamente qué.
Y como después viene el supuesto abismo, la obra inconclusa es casi perfecta.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que grabar un disco

Freako (Cuervos' Bassman)

Anónimo dijo...

El séptimo ensayo fue lo mejor de Los Cuervos Reloaded. El vivo fue, sencillamente, el mejor momento de este fugaz regreso. Ojalá no pase tanto tiempo para repetir...
Tincho Cuervo

Anónimo dijo...

ME PARECE QUE ME PERDI ALGO BUENO, NO?

Anónimo dijo...

entre tantas emociones; mucha birra y poco sueño... y el olor a mierda en las esquinas donde la basura espera inscribirse en el tiempo a base de ir desapareciendo poco a poco por nuestras narices, me resulta muy difícil contener la lagrimas.

el gaita.

JmV dijo...

jejeje....la leyenda(aunque pequeña)continúa...
Continúa???

Anónimo dijo...

me gusto verlos tan contentos.....aunque en el post haya sido tildada como una de las 'esposas enfurecidas'

Bob's wife

Anónimo dijo...

Ademas de tocar, deberías escribir, es impresionante como llegas a las emociones, a mí también me costó contener las lagrimas, y por momentos me sentí ensayando con vosotros

Anónimo dijo...

hay que coronar este post con el video...por favor!!! la gente lo aclama!