Aprovechando éste medio virtual para recordar a ciertas personas que ya no están con nosotros. O sea, están, pero resbalaron hacia el abismo y, por lo tanto, ya no los tenemos en cuenta.
Un escueto homenaje rampant para gente que no nos dejó absolutamente nada, pero bueno, vivieron hasta que pudieron. O hasta que los dejaron:
1) Fabio "El Gordo" Taddei : su vida perdió sentido el día que su novia lo dejó porque, según ella, lo vio varias veces comerse los mocos a escondidas. El Gordo lo niega. Decidió empezar una terapia lacaniana con un psiquiatra de Flores que le recomendaron en la Obra Social. El tipo le recetó un cóctel de Litio, Alplax y downers. El Gordo arrancó con 2 tomas diarias del mix hasta que empezó con convulsiones. Decía que todas las noches veía al fantasma de Michael Jackson comiendo fideos en la cocina. Nadie le creía.
Hicieron mal, porque lo que el gordo veía era al amante travesti de su viejo. No era MJ, pero le daba a los fideos hasta atragantarse.
El Gordo bajó 29 kilos, se compró un Renault 11 del 88 y vende sahumerios en Parque Rivadavia. Q.E.P.D
2) Silvina "Serpiente" Lopez: Silvi se jodió la vida de la manera más estúpida. Se atragantó comiendo sushi en Palermo con unos clientes. Su jefe intentó reanimarla mientras que ella, azul, perdía el aire en medio del restaurant. Al tipo se le fue la mano y le fracturó a Silvina 2 cervicales. Ella, obviamente, dejó el trabajo y ahora dirige un grupo de autoayuda para mujeres golpeadas. La idiota no entiende que a ella nadie la golpeó a propósito y que todo fue un accidente en pos de salvarle la vida. Ella dice que ahora encontro una razón para vivir.
3) Diego "El Ruso" Lipinski: Quizás el caso más flagrante de desaparición temprana de la faz de la tierra. Figurón reconocido de la nuevo-rico-cracia nacional, su final fue tan anunciado como histriónico. Pensó, como siempre, que toda transacción que hacía era un negocio genial. Pero le vendieron medio palo en bonos del tesoro que terminaron siendo fotocopias de mala calidad. Para no asumir socialmente que lo tomaron por idiota decidió inmolarse con una molotov casera adentro de su BMW en frente al Ministerio de Economia. La explosión fue bestial. Hay dientes del tipo todavía desperdigados en la acera. La justicia argentina, siempre sagaz, quiere relacionar el hecho con el atentado a la AMIA.
Bueno chicos....ya está, nunca tomen literalmente la frase "Buscáte una vida!". Porque esta gente de verdad lo hizo y miren lo que terminó ocurriendo.
Es mejor ser un imbécil con un destino predeterminado que pegar un volantazo al mas allá para seguir siendo nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario