19 de enero de 2010

LA LENTA MANO DE DIOS

5 de Octubre de 1990. Esa horrible stratocaster se clava en tu capocha. Para siempre.

Me acuerdo como si fuese ayer. El primer concierto grande de mi vida. Tapa de Clarin: "Viene Dios"
Durante los años subsiguientes, y hasta el dia de hoy, lo puteo de arriba a abajo y pienso que todos sus discos del 90 para acá son super lavados e inofensivos. No los soporto.
Pero a los 16 años, cuando estás aprendiendo a sacar un solo de viola con algo de dignidad, que toque Clapton a 40 cuadras de tu casa era lo mejor que te podía pasar.

Estaba con Fabi, el Doc (amigos del alma aún hoy) y creo que Felipe, no me acuerdo bien.
Particularmente para Fabi y para mi, esto iba a ser una experiencia inolvidable. Pasábamos, de verdad, horas y horas tratando de tocar arreglos de Eric escuchando los cassettes de la coleccion Crossroads y nunca logrando hacerlo con justeza. La Faim tampoco ayudaba.

Nos encontramos en Las Heras y Pueyrredón para tomar el 60, bajarnos en Barrancas y empezar el lento peregrinaje hacia River. Con excitación, nervios, muchos fasos en los pulmones y Quilmes en las venas.

Clapton subiría a tocar tipo 10 de la noche y con el correr de los temas pifiaría en varios solos (especialmente en "No Alibis"). Pero no estaba mal, al contrario, lo hacia mas humano. Su banda era tan tremenda y profesional que uno pedia por favor algun error o desperfecto. Nathan East tocaba un bajo fretless como si fuese un organito Casio para niños. Al Kooper te tiraba la leyenda encima con cada golpe de tom.

Lo mas horroroso, quizás lo único, era el insalubre traje Armani de Eric. Su corte de pelo carré "Made in Italy" también. Y la espantosa, luminosa y llena de brillantes correa de donde colgaba su viola.

Pero bajo las circunstancias antes mencionadas, podés perdonar muchas cosas.
Y ése show tuvo nervio. Habia visceras entre tanta modernidad post-ochentosa.

Primeros tiempos de la fallida primavera menemista, en esa época no existían ni los rollingas ni las tribus urbanas ni nada por el estilo. Si te gustaba el rock, estabas ahí. Sin distinción de camisetas. No habia tanta degradación cultural.
Y los ochenta habian sido duros (en todo sentido): no muchas visitas internacionales de peso. De hecho todos recordaban como el ultimo gran shock al concierto de Queen en Velez. O el de Amnesty.
Pero nosotros eramos demasiado chicos; asi que éste es el que cuenta. Y ahí estabamos.

Llegamos para el ultimo tema de Mick Taylor. Literalmente el primer Rolling Stone en pisar suelo argento. Un grosso. Pero Gracias a Dios no tuvimos tiempo para desilusionarnos con su errática performance.

Se apaga la luz, viento terrible. Feedback. La intro frenética del piano de "Pretending". Los focos al medio del escenario. Y ahi va Eric fucking Clapton.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Recuerdo yo también aquel primer concierto; y el afiche del mismo que me afané de alguna pared y presidió mi habitación durante años. Entonces no sabíamos nada del sensorlace y esas cosas y aunque aliviaba un poco toda la mierda ochentosa no era eso lo bueno de clapton. Aún hoy intento tocar como EL, y sus temas de la epoca de los derek siguen siendo de los mejores de la historia. Aún hoy, la aparición de slowhand es garantía de buen gusto musical...
Cómo disfrutaba felipe!
Medina.

JmV dijo...

Medina; acá saltaron un par de lectores más que estuvieron ahí.....ninguno comenta como usted, pero sabia que iban a recordar ésto los q estan entre 35 y 45.
Por el resto.....ahora me acuerdo del poster!!!!
Disfrutaba Felipe??? Mmmmmmm, me parece que a Ud. se le caía la lagrimeta ("perdonen ésta escena")

Anónimo dijo...

Hey Administrator! Yo tengo 46 y también fui.
Igual todo bien: me hiciste emocionar.
Excelente.

Unknown dijo...

sin duda una prolijidad en el peinado acorde a sus acordes (buena redundancia)